Estructuras de cama

No hay lugar donde pasemos más tiempo que en nuestra cama. Los expertos del hogar lo han calculado: pasamos casi un tercio de nuestra vida durmiendo. Así que una buena cama es fundamental para un sueño reparador. Por ello no solo es importante que la cama cumpla nuestros requisitos estéticos, sino también que la combinación de estructura de la cama, somier y colchón funcione perfectamente y que todas las características se ajusten a nuestras necesidades específicas.

    Camas - gran selección en diferentes tamaños

    Relajarse, dormir, jugar con los niños o descansar. La cama es uno de los lugares más acogedores del hogar. En los fríos meses de otoño e invierno, uno preferiría no salir nunca de la cama. Esa sensación de confort se consigue combinando una bonita estructura, un colchón cómodo y un cobertor agradable. ¿Pero cuál es la cama perfecta para ti? Nuestro amplio catálogo te ofrece diversos tamaños, materiales y estilos. Puedes convertir la cama en el centro destacado de tu habitación, o elegir un modelo que se integre discretamente en tu concepto del espacio. Decídelo teniendo en cuenta únicamente lo que a ti te gusta y tenías en mente. Ah, y ten en cuenta una cosa: pasamos casi un tercio de nuestra vida durmiendo: la cama ideal te proporcionará el descanso y reposo que necesitas.

    Camas individuales - ideales para personas solteras y niños

    Nuestros expertos del hogar afirman que una persona adulta necesita al menos 80 cm de anchura para dormir bien. ¿Compartes tu cama con tu pareja o te gusta descansar solo en una superficie amplia? Entonces se recomienda una cama con una anchura de entre 135 y 200 cm. No obstante, la cama de 135, por sus dimensiones más bien justas, está indicada para parejas muy enamoradas o a las que les encanta dormir acurrucadas o bien para parejas invitadas que van a dormir ocasionalmente en casa. A partir de 150 cm se empieza a hablar de camas dobles clásicas para dos personas. En ellas tendrás espacio suficiente para girarte y seguir soñando sin despertar a tu pareja. Las camas de 90 cm de ancho son perfectas para dormir solo. En el cuarto de los niños, es preferible una cama no muy ancha que a cambio deje más espacio en la estancia para que jueguen los niños. Las camas individuales también son una buena opción para huéspedes ocasionales. Quien se quede a dormir en tu casa se alegrará de encontrar una cama bien cómoda, y seguro que no tardará en volver. Y si por el momento no se queda nadie en tu casa, la cama te servirá como superficie donde dejar y doblar la colada o puede hacer las veces de sofá con solo añadirle algunos cojines y almohadones. Las camas altas y las literas hacen las delicias de los niños trepadores. Las reinas imbatibles de la funcionalidad son las camas nido, ya sea con un colchón adicional para las visitas o con un cajón de gran capacidad. ¿Te gusta tomarte el café en la cama o trabajar de vez en cuando entre las sábanas con el portátil? En tal caso, te recomendamos una cama con cabezal integrado o separado. Las personas muy altas a menudo prefieren que la cama no tenga ni cabezal ni pie de cama. Las limitaciones espaciales son cosa del pasado, ahora puedes estirarte por los cuatro costados y descansar sin limitaciones. Elige la cama que mejor se adapte a tus necesidades y en la que más a gusto te sientas.